Pymes

Ventas minoristas de Pymes cierran noviembre con fuerte caída interanual

La CAME reportó una baja interanual y un retroceso del 9,1% mensual desestacionalizado, consolidando un panorama de consumo "dual" marcado por la restricción presupuestaria.

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) registraron una caída interanual del 4,1% en noviembre de 2025, según el relevamiento mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Este resultado profundiza la contracción del consumo, siendo la variación mensual desestacionalizada del -9,1%.

De esta manera, las ventas acumulan un incremento interanual del 3,4 en lo que va del año.

La baja fue generalizada en la mayoría de los rubros, atribuyéndose a la resignación de consumos no esenciales y a la profundización de la brecha entre la demanda de bienes esenciales y los consumos postergables.

En el análisis sectorial, seis de los siete rubros relevados registraron descensos en sus ventas interanuales.

Los rubros más afectados fueron Perfumería, con un fuerte descenso del 17,0%, y Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles, que se contrajo 9,7%.

La caída en perfumería se explicó por la aceleración inflacionaria y la estacionalidad negativa tras el pico de ventas del Día de la Madre, mientras que la baja en bazar y decoración fue impulsada por las restricciones en el financiamiento y el encarecimiento del crédito para bienes durables.

El único segmento que logró crecer fue Farmacia, con un aumento del 1,8% interanual.

Este desempeño positivo respondió a factores estacionales, como el aumento de cuadros alérgicos y la amplitud térmica que sostuvieron la venta de medicamentos bajo receta.

No obstante, la demanda se mantuvo racionalizada, limitando la compra de cosmética y perfumería para asegurar el acceso a tratamientos esenciales.

A pesar de que el 60,1% de los comercios considera desfavorable el contexto actual para concretar desembolsos de capital, el sector mantiene expectativas optimistas para el año próximo.

El 48,6% de los encuestados anticipa una mejora en el panorama, mientras que el 43,7% prevé que la situación continuará sin cambios.

CAME destacó que esta apuesta se centra en un futuro reordenamiento de las variables económicas que permita reactivar la demanda interna.